Yo soy yo y mis circunstancias

Es muy obvio aquello de que todos somos diferentes. ¡Gracias a Dios! jPorque, seamos realistas, hay algunos personajillos habitando este mundo que no deberían repetirse jamás.

NEVER

Rompan los moldes señores, y esta vez lo digo en sentido literal. 

Pero no he venido a hablar de Trump (¡uy! se me escapó) sino de esas circunstancias que a mí, me hacen peculiarmente yo. La lista no es que sea larga, pero sí un tanto raruna. 

  • Lo cuento todo. Y no te rías mamá, que no me refiero a ser una bocazas, sino a que tengo manía por enumerar todo lo que me encuentro. Desde las escaleras de casa hasta las albóndigas que me salen con un kilo de carne picada. Y esto cada vez que hago albóndigas o subo escaleras. 
  • Empiezo casi todas mis soliloquios con la expresión “¡a ver”. Tampoco he hecho nada por quitarme la manía. A mí no me molesta, y soy la única que me escucho.
  • Adoro las películas de adolescentes. Siguen siendo mis favoritas. Y lo peor de todo, que me siento muy identificada.
  • Estoy muy decepcionada con Miley Cirus. No sé si todos vosotros la conoceréis, pero era una monada de niña Disney que protagonizaba la serie Hannah Montana. Luego hizo películas de adolescentes, desde el principio es cantante. Pues es como si fuera mi hija. Que si le da por el lesbianismo. Que si se ha entregado al mundo de las drogas. Que si le da a todos los sexos y todas las drogas. Que si se despelota a la mínima oportunidad… ¡Ay niña! ¡Qué disgustos me está dando!
Despelote y rebeldía de Myley Cyrus
  • Me levanto por las mañanas y, mientras me tomo el café, pienso en qué puedo hacer para comer. Es un tema muy discutido en nuestra familia, porque resulta muy desagradable hablar de cocidos, lentejas o pollos asados en el desayuno, pero he descubierto que es una cuestión de organización, no de hambre feroz.
  • Me da miedo hacer gestiones por teléfono. No me ven la cara, no me pueden pegar ni agredir, y aún así, me siento incapaz. Una parálisis estúpida me recorre los miembros y no puedo marcar… Cara a cara soy un poco más efectiva. No mucho más, no se vaya a creer nadie. 
  • Me resulta incapaz mantener la atención mucho rato en una única tarea, y si tengo dos cosas entre manos, puedo ser el azote del que me pille por medio. Porque me encanta mandar. Un poquito, pero lo encuentro algo así como… ¿adictivo?
  • Soy feliz alimentando a los que quiero. Tengo serias dudas de si es por amor o por egoísmo. Así engordan todos como yo y no me siento mal comiendo. 
  • No soporto los armarios abiertos. Ni los cajones mal cerrados. Por no hablar de la tapa del váter: o cerrada o meto la cabeza y me quiero ahogar.
  • Estoy cursando el máster “He dicho que no. Y punto”. Y no se trata solo de aprender a decirlo, sino a mantenerlo. Estoy muy en pañales, pero al menos me he matriculado.

Después de todo esto, que levante la mano quien no esté satisfecho de que hayan roto mi molde. Creo que podría apostar por unos cuantos nombres y no perdería. 

Y tú, ¿quieres que se conserve tu molde? ¿o tal vez quieres romper el de alguien?

¡Cuenta, cuenta! Estamos como locas por leeros.

Mar

Nosotras siempre hemos defendido esa diferencia, hasta en el seno de la misma familia… Es alucinante que unos padres den (demos) a todos sus hijos la misma educación y unos te salgan churras y otros merinas…

yeah! yo soy churra!

Pero creo que es muy cierto eso de “los opuestos se atraen” y es posible que tus mejore relaciones sean con personas diametralmente distintas a ti…

Mi hermana es la persona que siento más cercana a mí, las dos hemos tenido la misma educación y no podemos ser más diferentes:

– Ella es “polite” en todo momento, yo (debido a mi incontinencia verbal) me paso la vida pidiendo perdón… ¡y las que me quedan!

– Si me dices que no cuente algo, me puedes despellejar viva, que no se me escapa un comentario

– Soy una bruja con mis hijos y ella el osito de Mimosín… De pequeños mis hijos se lamentaban de que les hubiera tocado yo de madre…

– Ella adora a su marido, yo… ¡¡sigo casada!!

– Ella es una hormiguita, siempre ha ahorrado y tiene su “calcetín”. En el mío debía de haber un agujero, porque siempre tengo deudas y cada vez que cobro pienso en que me puedo gastar algo…

– Odio las prisas y ella es hiperactiva!!

– Yo soy la reina del bocadillo y ella del cocidito madrileño… ¡Si pusiera un negocio de cocidos a domicilio de forraba!

– Soy pequeña (de estatura) pero matona. Como buen bajita aprendí desde pequeña que la mejor defensa es un buen ataque, por eso me he ganado en el trabajo el mote de “la niña de la pulla”.

– Me la trae al pairo que Miley Cirus se zumbe a Thor o a Odín, que le dé por las drogas o que coma compulsivamente… ¡LE QUITABA TODA LA TONTERÍA DE UN PESCOZÓN!Niña rica, con éxito y malcriada, a la que nunca deben haber dicho NO y ya no sabe donde buscar emoción… Me la dejan quince días y no la reconoce ni su madre…

– A ella le gusta mandar y a mí dar conversación mientras otros trabajan

– Yo no quiero que se rompa mi molde, quiero pensar que lo mejor de mí (que algo bueno habrá) habrá pasado como herencia genética a mis hijos y eso les hará un poco mejores ¡que es lo único que me he currado a tope!

Yo soy yo, pero me siento rodeada de las mejores circunstancias, una familia maravillosa, un país en paz, tengo trabajo y las necesidades básicas cubiertas…

¡A CUANTOS LES GUSTARÍA CAMBIARSE POR MÍ!

Lou

3 respuestas a «Yo soy yo y mis circunstancias»