Yo al campo. Tú a la ciudad.

Seamos sinceras hermana. Nos llevamos tan tan tan bien, porque somos muy distintas y nos complementamos. A simple vista somos iguales, pero en el fondo, polos opuestos. O así lo veo yo. Por ejemplo:

  • Yo soy de campo. Tu de ciudad.
  • Te encanta ir de tiendas, ver escaparates. Yo en cambio, prefiero comprar por internet con tal de no tener que pisar una tienda. Me lo compro todo con tal de no llevar la contraria.

  • Soy tímida por naturaleza. Aunque con los años haya perdido los filtros un poco. Tú sin embargo no le temes a nada.
  • Soy incapaz de coger una aguja sin que parezca que voy a arar la tierra. Tú has estudiado diseño y te haces la ropa. Y a mí. A mí me gusta más el taladro.
  • Yo me vuelvo loca por los animales. Tú, si pudieras, dabas a tu gato en adopción.

  • Yo no tengo ninguna autoridad. Ni con mis hijos. Como bien me dices, yo no sé ni dar miedo. Tú, por el contrario, basta con que eches una mirada para que la peña se te cuadre. Y no eres un sargento.
  • Mi comida favorita son las acelgas con patatas y tú matas por un bocata de panceta.

  • Eres ingeniosa y yo tiendo a la sosería.
  • Eres VALIENTE. Yo una cagada.

Definitivamente, la lista podría ser interminable. Así que digamos que somos el yin y el yang. Pili y Mili. Pin y Pon. Nancy y Lucas. Mickey y Pluto (paso de ser la rata, que ya lo era de pequeña). Complementarias.

La vida ha mejorado infinitamente desde que nos hemos redescubierto. Porque no hay nada mejor que ser diferentes y completarse la una a la otro haciendo la loca perfecta.

Mar

Yo creo, que lo que nos separa, es lo que nos une… Somos las dos caras de una misma moneda, tan cerca y tan lejos…

Puede que parezca “urbanita”, pero si me das una playa ¡Me convierto en estrella de mar! ¿las playas cuentan como campo??

Es cierto que me encantan las tiendas, y cuanto más de pueblo mejor, pero no es por probarme ¡es por el trato humano! Hablar con gente, que me aconsejen, que fluya la complicidad…¡eso es lo que me mola! Y si me llevo algo sin quererlo realmente, es porque me han tocado las narices… ¡Y PARA CHULA YO!

No voy a escribir lo de “Majadahonda, 1998” porque voy a parecer la vieja de las chicas de oro, pero creo que conoces de sobra el episodio…. ?

Es cierto que casi nada me da miedo (solo perder a la gente que quiero), pero soy más tímida que tú!! Por eso mi táctica es avasallar, hablar sin parar para no dar pie a que me pregunten y poder dominar yo la situación. Lo de los filtros lo he aprendido a la vez que las nuevas tecnologías… ¡y es cierto que nunca los he usado mucho, así me ha ido!! ???

Como soy valiente, cojo la aguja de coser, de punto y de ganchillo, pero lo que hago generalmente no hay quien se lo ponga!! Pero como me divierto…¡que me quiten lo bailao!! ????

Los animales me gustan… ¡igual que a ti los niños! Para acariciarlos o jugar con ellos un rato y que luego se los llevan a casa sus padres…Aunque cada día reconozco más que el amor que da un animal no lo da un humano…. ¡en mi vida voy a querer a mi contrario como lo quiere la gata!! Ni él a mi, por supuesto….

¡Ya no impongo, doy risa!! Pero soy bajita y, por definición, los enanos tenemos mala leche… Y como últimamente la uso poco, cuando saco ese súper-poder, la tengo tan reconcentrada… ¡que acojono! (a conocidos y desconocidos)

Gastronómicamente, es cierto que todo lo que me gusta es ilegal (me chiflan los “pezqueñines”), es inmoral (las angulas, los percebes…. ¡porque con lo que cuestan es totalmente inmoral comprarlos!) y, por encima de todas las cosas….ENGORDA!!!

Del cerdo me gustan hasta los andares, soy más de tocino que de lechuga, que como dice Leo Harlem… ¡ahí follan los bichos!! Y sin pan no soy nadie, perdono la sustancia por la salsa con un buen tarugo de pan!! Olé!!!

Y solo soy ingeniosa en las distancias cortas y con la gente con quien me siento a gusto…. ¡Pero aquí la escritora eres tú y me troncho con tus libros!

Y valiente es luchar por tus sueños, no seguir anclada a lo de siempre aunque no te haga feliz…

Así que somos Chip y Chop, Zipi y Zape… Siempre juntas, maquinando gamberradas para reír sin parar, que es la mejor manera de sentirse viva.

Lou