EL SÍNDROME DE MRS. ROBINSON

Todos los días (o casi) vemos en revistas del corazón y suplementos del hígado parejas con edades muy desiguales.

¿En quién has pensado?

Seguro que en parejas en las que él era mayor que ella. Está asumido que esa situación es la normal.

Y luego está Demi Moore, a la que todas envidiamos y criticamos por conseguir ligarse a Ashton Kutcher. Que está para hacerle un tremendísimo favor… Continuar leyendo “EL SÍNDROME DE MRS. ROBINSON”

Ni blancos ni negros, de mi color

Estoy que hiervo. Y no es solo la ira. 

Algunos lo llaman sofocos. Yo, llamaradas. Por intentar echarle humor a esta mierda de cumplir años, que tiene muy poca gracia en muchos momentos.

Para los ratos en los que me lo paso genial tengo mis compresas para pérdidas de orina. Lo de leves… es otra historia. Yo cuando lo hago, me meo viva. No me van las cosas a medias.

Pues resulta que hoy buscaba un destornillador pequeño para apretar los tornillos de mis gafas de PRES.BI.CIA. Lo último en moda ocular añosa. En su lugar me he topado con una foto mía de hace unos doce años y, de repente, ¡yo era un pibón! Continuar leyendo “Ni blancos ni negros, de mi color”

La belleza de lo inerte. Lo muerto, hablando en plata.

El otro día, una querida colega de sufrimiento bloguero, hablaba sobre la belleza de esas cosas en desuso, viejas, desgastadas, incluso abandonadas en muchas ocasiones.

Razón no le falta. Ahora bien, yo no digo que esta pseudo tendencia esté bien. Porque no nos engañemos, como casi todo en la vida, esto es una moda. Lo que no sabemos es si es pasajera o se va a quedar con nosotros por los siglos de los siglos. Continuar leyendo “La belleza de lo inerte. Lo muerto, hablando en plata.”

Yo al campo. Tú a la ciudad.

Seamos sinceras hermana. Nos llevamos tan tan tan bien, porque somos muy distintas y nos complementamos. A simple vista somos iguales, pero en el fondo, polos opuestos. O así lo veo yo. Por ejemplo:

  • Yo soy de campo. Tu de ciudad.
  • Te encanta ir de tiendas, ver escaparates. Yo en cambio, prefiero comprar por internet con tal de no tener que pisar una tienda. Me lo compro todo con tal de no llevar la contraria.

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Quiero ser @bloguera menopáusica

La cosita anda “mu mal” que diría Rosalía. Mi hermana y yo hemos entrado en una edad complicada para el trabajo, pero fantástica para vivir y disfrutar. 

Yo siempre he sido la inmadura de las dos, pero tiene toda su lógica, soy la pequeña también. Como parte de esta regresión a mi adolescencia, estoy cometiendo actos pueriles que estoy gozando como una caribeña una piña colada.  Continuar leyendo “Quiero ser @bloguera menopáusica”

LOS HOMBRES QUE ME GUSTAN

Mis gustos en materia de hombre son, por llamarlo de alguna forma, peculiares…

Cuando a la mayoría de mis amigas normalmente se vuelven locas por macizorros con tableta de chocolate, guapérrimos a medio hacer, pero con pinta de dioses griegos, o en su defecto todo lo contrario, hombres mayores y con mucha pasta, interesantes, aunque peinen canas tipo Flavio Briatore (vestido… ¡por supuesto!) si os digo quien me gusta ¡alucináis! Continuar leyendo “LOS HOMBRES QUE ME GUSTAN”

El día en que me pasé a la bragafaja

Existe una evolución en mi historia con la ropa interior. De las braguitas de algodón con algún toque floral o fruta muy discreto (el blanco inmaculado era la única opción viable por tradición) pasé a ropa de tejidos más sintéticos y más ajustables. Los pantalones que llevaba eran casi una segunda piel y no debería notarse la pata de la braga. 

Un aciago día una compañera de trabajo me dijo que debería pasarme al tanga, que era horrible que la gente notara tus bragas debajo del pantalón. Continuar leyendo “El día en que me pasé a la bragafaja”

YO TENGO HUEVOS. TÚ TIENES HUEVOS

No voy a entrar en la guerra de sexos. Nací en el 68 así que soy más de proclamar el lema de “MAKE LOVE, NOT WAR”.

Pero hay que empezar a destruir barreras, empezando por el lenguaje.

Se han escrito miles de páginas sobre lo guay que es “ser la polla” y lo chungo que es “ser un coñazo”. Esto lo dice todo…

Pues hay que cambiarlo.

¡YA!

Tengo datos “casi” científicos basados en tests de cercanía realizados en entornos laborales y familiares durante años por centenares de miles de féminas.

Vamos, lo que viene siendo las conversaciones entre mujeres. Estos son los resultados. Continuar leyendo “YO TENGO HUEVOS. TÚ TIENES HUEVOS”

Somos muy de pueblo

Hace más de cuarenta años que dejé atrás mi pueblo. Nací en un lugar de La Mancha de cuyo nombre me acuerdo: Valdepeñas. Hoy, a diez días de cumplir cincuenta, sigo siendo muy de pueblo. Quiero, a veces, ser como Lydia Bosch. Con su voz meliflua. A mí, ese tono solo me sale en los ascensores o cuando hablo por teléfono. Siempre que no sea un tipo que trabaje como operador de televenta, que entonces, muerdo con palabras. Continuar leyendo “Somos muy de pueblo”