¿Dónde va el tiempo que nos falta?

He crecido escuchando boleros. Antonio Machín amenizaba los viajes en coche, Los Panchos eran religion en casa, y sus canciones siguen marcadas a fuego en mi memoria.

A día de hoy, con esta vida loca, loca, loca, locaaaa, una de ellas debería ser el himno nacional: “Reloj, no marques las horas”.

Porque, como conejos blancos, parece que llegamos tarde a todos sitios.

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Cualquier tiempo pasado no fue peor (ni mejor)

He recibido un artículo maravilloso. Fue publicado el 12 de septiembre en El Mundo, y supongo que será viral en muy poco tiempo. Yo estoy contribuyendo a ello.

Habla de todas esas veces, siendo niño, o joven, que hemos dicho “yo eso no lo pienso hacer” cuando nuestros padres nos han hecho algo. Ellos eran los malos de la película. Los que no tenían idea de cómo tratarnos. ¡¡Nos creíamos tan especiales!! Yo por lo menos. Una pequeña Dama de las Camelias en potencia. Llorona y delicada. Continuar leyendo “Cualquier tiempo pasado no fue peor (ni mejor)”

Ni blancos ni negros, de mi color

Estoy que hiervo. Y no es solo la ira. 

Algunos lo llaman sofocos. Yo, llamaradas. Por intentar echarle humor a esta mierda de cumplir años, que tiene muy poca gracia en muchos momentos.

Para los ratos en los que me lo paso genial tengo mis compresas para pérdidas de orina. Lo de leves… es otra historia. Yo cuando lo hago, me meo viva. No me van las cosas a medias.

Pues resulta que hoy buscaba un destornillador pequeño para apretar los tornillos de mis gafas de PRES.BI.CIA. Lo último en moda ocular añosa. En su lugar me he topado con una foto mía de hace unos doce años y, de repente, ¡yo era un pibón! Continuar leyendo “Ni blancos ni negros, de mi color”

La belleza de lo inerte. Lo muerto, hablando en plata.

El otro día, una querida colega de sufrimiento bloguero, hablaba sobre la belleza de esas cosas en desuso, viejas, desgastadas, incluso abandonadas en muchas ocasiones.

Razón no le falta. Ahora bien, yo no digo que esta pseudo tendencia esté bien. Porque no nos engañemos, como casi todo en la vida, esto es una moda. Lo que no sabemos es si es pasajera o se va a quedar con nosotros por los siglos de los siglos. Continuar leyendo “La belleza de lo inerte. Lo muerto, hablando en plata.”

Yo al campo. Tú a la ciudad.

Seamos sinceras hermana. Nos llevamos tan tan tan bien, porque somos muy distintas y nos complementamos. A simple vista somos iguales, pero en el fondo, polos opuestos. O así lo veo yo. Por ejemplo:

  • Yo soy de campo. Tu de ciudad.
  • Te encanta ir de tiendas, ver escaparates. Yo en cambio, prefiero comprar por internet con tal de no tener que pisar una tienda. Me lo compro todo con tal de no llevar la contraria.

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Mujer bayeta

Es triste, pero pienso que el género femenino, sobre todo las de mi generación, somos un poco “mujer bayeta” …

Me explico: por mucho discurso feminista que nos marquemos, por mucha manifestación y mucho empoderamiento, dejamos que la gente a la que más queremos nos estruje y nos machaque, nos utilizan hasta dejarnos rotas, y si fallamos, nos sentimos sucias y babosas y pensamos que sería normal que nos cambiaran por otra… Continuar leyendo “Mujer bayeta”

Compradora compulsiva y acumuladora

Yo, que siempre he presumido de ser muy racional con las compras, he bajado la guardia. También es cierto que el sector crítico de la familia, que en todas hay uno, afirmaba que no es que tuviera bien puesta la cabeza, sino que era una tacaña. 

Obviando estupideces y envidias, tengo que reconocer que he tirado por tierra mi fama, y me aterra el placer que encuentro en comprar cosas que luego no siempre utilizo y que en muchos casos no necesito.  Continuar leyendo “Compradora compulsiva y acumuladora”

YO TENGO HUEVOS. TÚ TIENES HUEVOS

No voy a entrar en la guerra de sexos. Nací en el 68 así que soy más de proclamar el lema de “MAKE LOVE, NOT WAR”.

Pero hay que empezar a destruir barreras, empezando por el lenguaje.

Se han escrito miles de páginas sobre lo guay que es “ser la polla” y lo chungo que es “ser un coñazo”. Esto lo dice todo…

Pues hay que cambiarlo.

¡YA!

Tengo datos “casi” científicos basados en tests de cercanía realizados en entornos laborales y familiares durante años por centenares de miles de féminas.

Vamos, lo que viene siendo las conversaciones entre mujeres. Estos son los resultados. Continuar leyendo “YO TENGO HUEVOS. TÚ TIENES HUEVOS”

Somos muy de pueblo

Hace más de cuarenta años que dejé atrás mi pueblo. Nací en un lugar de La Mancha de cuyo nombre me acuerdo: Valdepeñas. Hoy, a diez días de cumplir cincuenta, sigo siendo muy de pueblo. Quiero, a veces, ser como Lydia Bosch. Con su voz meliflua. A mí, ese tono solo me sale en los ascensores o cuando hablo por teléfono. Siempre que no sea un tipo que trabaje como operador de televenta, que entonces, muerdo con palabras. Continuar leyendo “Somos muy de pueblo”