Quiero ser @bloguera menopáusica

La cosita anda “mu mal” que diría Rosalía. Mi hermana y yo hemos entrado en una edad complicada para el trabajo, pero fantástica para vivir y disfrutar. 

Yo siempre he sido la inmadura de las dos, pero tiene toda su lógica, soy la pequeña también. Como parte de esta regresión a mi adolescencia, estoy cometiendo actos pueriles que estoy gozando como una caribeña una piña colada. 

He dejado el trabajo. Así, con un par. Y lo mejor de todo es que estoy segura de que me van a llamar de un montón de empresas para pedirme el siguiente baile. Siempre positiva. Van Gaal estaría orgulloso de mí si me conociera.

Me estoy comprando ropa de adolescente (entrada en carnes). Y como muchas de estas niñas, me importa una mierda que me siente como una patada en el orto lo que me pongo. A mí me gusta vestir así, y al que no le guste, que no mire. Voy a hacerme clienta VIP del Pull&Bear aunque mi hija deje de hablarme. Total, para lo que me dice, salgo ganando.

He redescubierto el humor, y la risa floja, el dormir a pierna suelta, la felicidad en una palabra. Creo que en esto tiene mucho que ver lo de haber dicho adiós en el trabajo. 

Me apetece compartir todo lo que hago con el mundo. Con todas esas personas que hay ahí fuera y que ni me conocen ni conozco. Estoy intentando encontrar algún curso online de selfies, pero ninguno me da la clave para poder esconder el código de barras que me sale en el bigote cuando trato de poner morritos. No sé hacia dónde dirigir mis ojos y parezco bebida siempre. ¿Cómo me van a tomar en serio y conseguir followers y likes si se me nota que no piloto nada el mundo de la imagen? Al final esto va de eso, de aparentar. 

Pero yo no quiero enseñar desayunos saludables, que no healthy, en lugares paradisíacos. Yo quiero mostrar sin vergüenza el bacon a medio hacer en mi oscura mini cocina, porque eso es lo que hay en la mayoría de los hogares españoles. El café aguado servido en una taza de publicidad de @lasclavesdesol donde se explica con todas las letras lo que es un EMPOTRADOR. Quiero contar con naturalidad que uso compresas para pérdidas de orina, y más ahora que con la primavera ha llegado mi alergia y en cada estornudo se me escapa un poco de mí. Que el abanico no es, ni mucho menos, mi accesorio de moda favorito, pero o lo llevo o me desmayo del sofoco que viene sin avisar. Que sudo a chorros y me muero de horror porque me hago un Camacho cuando eso pasa.  Que he vuelto a utilizar polvos de talco y no es por su maravilloso olor a infancia y a limpio, sino porque con los kilos que he cogido me rozan los muslos y de esa fricción salen heridas a no ser que te embadurnes de blanco la cara interna de las patorras. 

Ya sé que no suena todo positivo, y aún así, lo escribo con felicidad. ¡Que viva la edad! ¡Que viva la menopausia! ¡Que vivan las blogueras menopáusicas!

Mar

Tú siempre lo has dicho…¡No hay envidia buena! Y no te puedes imaginar la envidia que me das…

Me encantaría poder ser como tú, y mandar a tomar por culo mi trabajo… Ese que me ha alegrado la vida y me ha hecho feliz durante años, y que hace unos meses se me hace tan cuesta arriba…

Porque la vida no está para dejarla pasar, es para perseguir tus sueños…¡Y eso vas a hacer tú a partir de ahora!

Los cobardes nunca han escrito la historia, así que eso me hace admirar aún más tu salto al vacío, es cierto que con una pequeña red que te protegerá un tiempo, pero sin saber lo que te espera después de ese salto… Y yo, cada día tengo más claro que vas a dejar huella en el mundo, que aún tienes mucho que aportar y mucho que contar.

Porque la historia realmente la escriben personas como tú, con vidas reales, problemas reales y sueños reales, pero con el súper-poder del valor para mandar todo a la mierda y luchar por aquello que te hace feliz…

Yo también quería ser influencer de menopáusicas… Ahora ya no, me parece que no soy un modelo de nada, que lo que pueda contar es banal. Ahora quiero ser la asistente de Mar Del Olmo, para poner lo que pueda de mi parte para que tu sueño sea una realidad, ¡¡y cuanto antes mejor!!

¡Mucha suerte en ese viaje hermana, y que sepas que mientras yo esté, nunca vas a caminar sola!

TE QUIERO