Pobres niños ricos

Por motivos de trabajo he estado una semana de julio en Marbella.

La “milla de oro” ha cambiado mucho desde mi adolescencia, cuando venía en verano con mis padres. Y, sinceramente, el cambio no ha sido a mejor.

Al ser temporada alta, las únicas opciones de hotel que nos ofrecieron eran uno alejado del centro o uno familiar rollo parque acuático. Por supuesto, elegimos la primera opción!!

Mi trabajo se desarrollaba en un hotel de 5 estrellas GL y me he dado cuenta de que los niños de familias adineradas son más tristes que los del común de los mortales.

Los he visto en la piscina del hotel lanzarse al agua sin gritar ¡bomba 1! ¡bomba 2!… solo salpicando en el más absoluto silencio… y era triste… Hasta las bombas eran comedidas y salpicaban poco (o tal vez se deba a que no hay niños ricos con sobrepeso).

Son tristes sus juegos y tristes sus actitudes, hasta para enfadarse y llorar lo hacían en susurros, como si estuvieran en una misa perpetua a pesar de ser musulmanes o judíos.

Yo no soporto a los niños maleducados, pero necesito que les acompañen algunas cualidades: Que sean espontáneos y divertidos, que sus risas llenen el aire cuando juegan, que no sean encorsetados, que no tengan filtros al hablar, que se entretengan con cualquier cosa… en definitiva QUE SEAN NIÑOS!!

Pero con los que me he cruzado estos días, y basándome en la definición que hacía de ellos Serrat, solo eran bajitos, no locos… Y eso me hizo sentir triste e incluso desear haber elegido el “hotelparqueacuático”.

Afortunadamente conseguí ver algo de luz al final del túnel…. un día invadieron el patio interior del hotel 5 *GL, tres niños ruidosos que arramplaron sin miramientos con las flores, arrancándolas sin piedad entre gritos y risas, mientras clientes del hotel (NO sus PADRES o algún empleado del establecimiento) les chistaban para que hablaran bajito y les recriminaban para que abandonasen esa actitud rollo “Atila rey de lo hunos” y dejaran de arrancar las rosas…

Un pensamiento instantáneo pasó por mi mente: ¡¡NUEVOS RICOS!! , pero al menos me sentí reconfortada pensando que las cosas aún pueden cambiar gracias a los juegos de azar.

BENDITA PRIMITIVA QUE ABRE ESPACIOS, ANTES INALCANZABLES, AL COMÚN DE LOS MORTALES

Lou

Pues pensándolo un poco, creo que me gustaría ser la vecina de una panda de ricos de rancio abolengo. Porque, aunque estoy de acuerdo en que los niños tienen que serlo, también hay que amansar un poco a las fieras. Y eso es tarea de padres.

Uno de mis vecinos tiene familia nórdica e isleña. No doy mucha pista por si me lee. Tenían un niño de unos dos años, y el muy petardo, se pasaba 12 horas al día gritando. Las mismas que pasaba despierto. Sería muy niño, muy rubio y muy pobre, pero yo le habría cortado las cuerdas vocales.

También están los que tiene un timbre de voz increíblemente potente para sus pequeños cuerpecillos. Son molestos, y por eso sus padres los dejan en el patio jugando a la hora de la siesta. Cierran la puerta y mientras ellos duermen, el resto del vecindario escucha la baturra de sus hijos de voces estridentes.

Por otro lado, tenemos el maravilloso juego del verano: el Marco Polo. El juego más estúpido y desquiciante de la última década. Horas escuchando Marcoooo, Polooooo. Conteniendo las ganas de ir a la piscina e invitarlos a un Lexatin. Que yo ya voy servida. Y creo que podría tolerarlo si realmente fueran niños los que juegan, pero se trata de una panda de adolescentes que cuando dejan de volverme loca se van a fumar y hacer botellón al parque. Que se les ha pasado la edad y no lo saben.

Me está saliendo caro vivir entre niños pobres, tanto como lo soy yo misma. Para no oír a todas horas sus jueguecitos y chácharas me encierro a cal y canto y pongo el aire acondicionado.

Estoy empezando a añorar el frío y los vecinos encerrados en casa…

@mardelolmoescritora

2 respuestas a «Pobres niños ricos»