LA FELICIDAD EN EL MATRIMONIO

¡Menudo temazo!, ¿verdad?

Hay mucha literatura al respecto… que si la complicidad, que si tener un objetivo común, que si mantener la pasión…. ¡PAPARRUCHAS!

Yo tengo una teoría y nadie me va a bajar del burro…. La comparto con vosotras, porque os quiero… ¡ALLÁ VA!

El secreto de un matrimonio feliz es ¡¡UNA BUENA ASISTENTA!!

Os puede parecer trivial, pero pensadlo bien. ¿Por qué se producen la mayoría de las discusiones en el seno del hogar?

¿Por el cambio climático?

¿Política, religión o sexo?

¿Por dinero?

¿Por vuestro “look” mañanero?

NOOOOOO

El 95% de las peleas domésticas son por temas tan “cruciales” como que no se recogen los calcetines sudados, que no se ha hecho la cama a tiempo, porque unas pelusas enormes te han atacado en mitad del pasillo o porque has acabado la pasta de dientes haciéndote un bocadillo para media mañana, porque no quedaba nada en la nevera.

PATÉTICO

Así que, una buena empleada doméstica, puede convertir tu casa en un remanso de paz, porque si está todo en orden, limpito y tienes cubiertos los suministros básicos, ¡¡te quedas sin temas de discusión!!

Hay masoquistas que, llegadas a este punto, se quejan de falta de comunicación porque puede que éste fuera su único tema de conversación con “el contrario”.

Hay quien pensará qué puedes hacer si no te da para pagarla (como es mi caso).

VIVIR Y DEDICARTE A LO QUE REALMENTE IMPORTA

A bailar “agarraos”, a reírte con él, a vivir vidas normalmente perpendiculares más que paralelas…

Porque un poco de polvo no te mata, te hace más fuerte y el día que vaya a venir la suegra, ya hacemos “zafarrancho de combate”.

Lou

Leo en el ¡HOLA!: “Quédate con quien te mire como se miran Harry y Megan”. Y digo yo, si no se miran ahora así, ¿cuándo van a hacerlo?

Resultado de imagen de harry y meghan

25 años de matrimonio después, yo cambio la frase: Ten los cojones de quedarte con quien te mire con cara de “qué gorda te has puesto” sin partirle la cabeza solo por pensarlo.

AHÍ ESTÁ EL SECRETO DE UN MATRIMONIO FELIZ

Porque cuando ya no tienes 32 ni las carnes prietas, después de la foto de embobaos viene el “dientes, dientes” pantojil. Vamos, el no soltarle una fresca cada vez que abre la boca pa cagarla.

Yo creía en el amor eterno. En la supervivencia de las mariposas en el estómago. Hasta que se convirtieron en polilla y me hicieron agujeros. Y menos mal, que estar todo el día en un ¡ay! de amor es agotador.

Lo suyo es saber envejecer con dignidad en todos los aspectos, matrimonio incluido.

Hay 5 cosas imprescindibles para la supervivencia de la pareja:

Como dice Lou, una buena asistenta. Si tienes que limpiar sus salpicones de pis o hacer la cama a las ocho de la tarde, tu matrimonio está muerto.

Darle libertad. Y él a ti. Y nada de ampliar la cocina, sino el horizonte. Que se vaya con sus colegas de fin de semana. Y tú con las tuyas. Refuerza el amor.

Haz como que quieres a su madre, y nunca, nunca, la critiques. Aunque sus croquetas sepan a Loctite.

Según mi suegra (yo A.DO.RO a mi suegra, ¿me entiendessss?), es importante no comprarle nunca un jersey amarillo. Creo que lo escuchó en la canción de Hombres G o que su marido le puso unos tronchos importantes con uno echado sobre los hombros, así que por si acaso, lo añado a la lista.

No compartir TODAS las cuentas bancarias. Que no sepa nunca lo que te cuesta la alfombra de rebajas del Westwing o la obra del cuarto de tu hij@. Si fuera por ellos, no haría falta pintar nunca la casa y unos zapatos cuestan 20€, menos los suyos, claro.

Mar