La belleza de lo inerte. Lo muerto, hablando en plata.

El otro día, una querida colega de sufrimiento bloguero, hablaba sobre la belleza de esas cosas en desuso, viejas, desgastadas, incluso abandonadas en muchas ocasiones.

Razón no le falta. Ahora bien, yo no digo que esta pseudo tendencia esté bien. Porque no nos engañemos, como casi todo en la vida, esto es una moda. Lo que no sabemos es si es pasajera o se va a quedar con nosotros por los siglos de los siglos.

Existen tres tipos de ensaltación de lo inerte (volvamos a darle gustito a la RAE, que mi madre dice que escribo muchos tacos), o al menos, yo las he categorizado así.

  • OBJETOS VIEJOS Y DESCASCARILLADOS. esas puertas de casas abandonadas, los objetos medio rotos o con la pátina que deja el tiempo cuando las cosas no se cuidan o no se limpian. Ahora, cuando las miramos con los ojos de hoy, de lo hipster y lo guay, son piezas únicas que decorarán las mejores estancias de nuestras casas.
  • LAS RELACIONES PASADAS. O lo que es lo mismo, muertas. Después de habernos pasado la vida despotricando de lo mal que nos va con una determinada relación, cuando termina, y pasan los años, lo vemos todo de color de rosa. El que era un mamonazo, se convierte en un pequeño inmaduro con gracia. La amiga cabrona que nos quitaba todos los novios solo por joder, que las hay, a los 50 la recordamos como la única que no te abandonaba cuando te echabas un novio. Pues claro, porque te lo quería quitar, so idiota. 
  • LOS MUERTOS, MUERTOS. Que levante la mano quien no ha pasado del odio al amor en un caso como éste. Que sí, que lo hemos hecho todos. Que parece que por el mero hecho de haber pasado a mejor vida se nos borra del disco duro todo el mal que haya hecho en vida. Que yo no digo que se trate de hundirlo dos metros más aún bajo tierra, que cuatro ya es de parking subterráneo, pero que también podemos callar, ¿no?

  • LOS TRABAJOS FINIQUITADOS. Nos hayamos ido, o nos hayan invitado a irnos, hay quien una vez fuera idealiza todo lo que pasó dentro de la empresa. Conozco algún caso en el que la loca en cuestión fue terriblemente maltratada y despedida y durante años tenía un Síndrome de Estocolmo de tal calibre, que le impidió encontrar otro hasta pasados dos añitos largos. 

Así que, disfrutemos de las fotografías de las cosas inertes, pero toquemos, olamos, saboreemos todo lo que está vivo y nos llena de vida. Tu hermana (sí, tú), tus hijos en su día bueno, tu madre cuando te dice que se encuentra bien, la risa de conejillo de tu padre, la llamada inesperada de una amiga. Eso es vida. Sí.

@mardelolmoescritora

De verdad que a veces me cuesta entenderte….

A mí muerto, muerto, no me gusta nada… ¡Bueno, sí, el Mar Muerto! Para flotar sin parar y sentirme ingrávida, como si pesara 15 kilos.

La muerte creo que no mola ni sabiendo que si has sido buena vas a ir al cielo…

Creo que estás confundiendo términos, porque para mí hay pieles muertas (las odio), relaciones muertas (las evito) y animales muertos (me los como).

Los objetos no pueden morir porque ¡nunca han estado vivos!

Los objetos se reencarnan cuando después de tiempo les das una nueva oportunidad, se transforman o se destruyen,como la energía. ¡Y puede haber mucha energía en darle una nueva oportunidad a algo viejo! PERSONAS INCLUIDAS!!

Porque lo que ayer te parecía inútil hoy puedes verlo precioso, y más si lo tuneas dando rienda suelta a tu imaginación!! Y no creo que solo sea cuestión de modas, creo que hay mucho de componente emocional, algo que es de tiempos de tu madre, te hace sentir más cerca de ella, o entender un poco mejor como pudo ser su vida ¡sin casi nada que enchufar!

Creo que las cosas “muertas” ,como tú las llamas, vuelven a estar de moda para dar un punto de tranquilidad en esta época loca que vivimos, marcada por las prisas y la inmediatez… Porque las cosas bien hechas llevan su tiempo, y la belleza está en la perdurabilidad, no en las cosas pasajeras.

Así que me declaro fan incondicional de todo lo pasado de moda, de lo inútil y de lo viejo…

AUNQUE TAMBIÉN PUEDE SER QUE ESTO ME PASE PORQUE YO YA ENTRO EN ESTA CATEGORÍA…

Lou