GULA

La gula, aunque lo parezca, no es solo un plato que se pueda preparar a la bilbaina, es el tercer pecado por orden bíblico, y muy a la orden del día ahora que se acercan las NAVIDADES.

Ya sabéis que lo primero que hago es recurrir a los eruditos para que nos aclaren qué es exactamente la gula. Os copio:

Del lat. gula.

1. f. Exceso en la comida o bebida, y apetito desordenado de comer y beber.

2. f. desus. Faringe, esófago.gula2

De Gulas®, marca reg.

1. f. Sucedáneo de angula.

Los académicos siempre ponen en orden las cosas. Mucho mejor que Marie Kondo, esa japonesa loca por el orden, así que nosotros vamos a ir por partes y en orden, igual que ellos.

El exceso en la comida es un pecado, lo mires como lo mires.

Sí, mamá. Es UN PECADO, y tú me has hecho pecar durante más de 50 años. Porque, siempre hay una “cucharadita” de más en mi plato, un trozo de pescado que da pena tirar (¿entiendes por qué te hace falta un perro?). Y si cocinaras mal, pues yo habría luchado con uñas y dientes. Pero, conviertes la coliflor en arte, y no es fácil.

Para mayor gloria de tu buen hacer culinario, tus hijos hemos heredado tu don. Nuestros estómagos lo saben. Crecen año tras año sin que haya marcha atrás. ¡Cuántas celebraciones alrededor de una mesa! Es posible que sean todas. Y ahora llega ¡LA NAVIDAD!

Yo estoy pensando en hacerme GRINCH. Porque la gula es como el fantasma de las navidades pasadas, presentes y futuras, si Dios no lo remedia. Tengo la opción de ponerme verde porque rechazo todo lo que huela a muérdago y villancico o porque me he pasado con los huevos rellenos y los langostinos con mayonesa.

Odio la navidad, odio la navidad, odio la navidad…

Pero, ¿acaso tengo la opción de elegir? ¿Pueden los hijos elegir el menú de noche tan señalada?

Seamos realistas, la respuesta es muy sencilla: NO. Categóricamente NO.

Es posible que hayas caído en una familia democrática y que te dejen dar tu opinión. Ahora bien, es un poco el “habla chucho, que no te escucho”. Te ven mover los labios, pero están pasando de tí dos o tres pueblos. ¿Vas a pelearte tú con el abuelo y decirle que este año se cambian las nécoras por un pastel de kale y quinoa?

¡Que la suerte te acompañe!

Que la fuerza y el bicarbonato de acompañen pequeño Padawan

Esto es como el refrán: cuando seas padre comerás dos huevos, o lo que es lo mismo, en tu casa haz lo que te salga del orto, en la de tus padres, su deseo es la ley. Y si han dicho que asan un cordero para cenar, haz ayuno dos semanas antes y compra bicarbonato. Lo vas a necesitar.

Dicho esto, FELIZ GULIDAD.

Deja hueco para Nochevieja, que la gula acaba de empezar.

@mardelolmoescritora

Ante todo quiero aclarar que yo soy más de angula que de gula, por mucho que digan que es parecida… ¡y una leche! Ni ojos, ni espinas, ni sabor… solo al ajo que suele acompañarlas.

Estas que tienen ojos ¡me gustan hasta crudas!

¡Como me gustaría que hubiera también un sucedáneo para el pecado! Porque en mi casa, gula va asociado a ira… ¡Porque vaya leche se le pone a la family si les tocas la comida!

A verrrr, yo sé que mi madre es la mejor anfitriona del mundo mundial, y que su lema es “tratar a los de fuera mejor que a los de casa”, pero confunde… ¡que si estás casada con él es familia y si es la pareja de tu hijo es de casa!! Por eso no entiendo que una pareja que a diario cena un yogur o una tortilla francesa, con hijos que no cenan o cenan ligero, conviertan la Navidad en una auténtica bacanal…¡que nos falta vomitar entre plato y plato para que nos quepa todo lo que hay de menú!!

Y ya ha empezado la ira… ¡Bronca ante mi sugerencia de cenar solo una crema y un pescado al horno!. Porque hay que hacer pastel de verdura y pescado porque le gustan a mi cuñada, porque para mi padre no hay Navidad sin huevos rellenos (que a mí me parece comida de verano y cutre) porque solo con pescado los “maridos“ (el de mi hermana que debe pesar 50 kilos y el mío que solo cena ensalada porque está a régimen perpetuo) se van a quedar con hambre…

Así acabamos cada Navidad, y esto ¿os parece cara de felicidad?

¡CONTRA, VALE YA!

Que en esta familia si no vamos a la Misa del Gallo es porque nos lo llevaríamos para hacer caldo!!!

Que no vamos a ser más felices por tener el estómago más lleno, que lo importante es estar juntos y currar lo mínimo y a nadie le gusta la comida recalentada ni tener que tomar antiácido para poder dormir…

La gula no es mi pecado (bueno, de cervezas si) y lo que quiero es pasar unas fiestas tranquilas y felices, centradas en lo importante y no en la comida…

¡PADRES, SI ME LEÉIS, HACEDME CASO!

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