Enamorada de la moda juvenil

Después de la resaca electoral, deberíamos empezar la semana con filosofía. A pesar de que recuerdo con horror las clases de esta asignatura,  me quedé con dos tonterías que me hicieron mucha gracia: el mito de la caverna, de Platón y las múltiples personalidades que parecíamos tener todos según el enfermo de Freud: el ello, el yo, el superyo… ahí todo el día peleando por lo que vemos, sentimos y creemos ver o sentir. Es lo único que me pareció muy interesante durante mi etapa de estudiante. Pero al llegar a los 50, me temo que Freud tenía un poquito de razón.

¿Que por qué? Porque estoy enamorada de la ropa que hacen para las jovencísimas y me horroriza la que se supone es apropiada para mi cuerpo y edad. Yo entro en Pull&Bear y me lleno los dos brazos con prendas que estoy segura de que me van a quedar perfectas. En el probador, un mar de lágrimas. Camisetas ajustadas que no entran por estos dos pechos que parecen ubres, vestidos de corte evasé que a mí me marcan los michelines de la barriga, vaqueros slim fit que no me suben de las rodillas. Ni con vaselina de por medio. Ya me han tenido que socorrer las dependientas en más de una ocasión porque me he quedado atrapada en alguna camiseta y no podía salir. Ni meterla del todo. Bochornoso.

Yo no sé si es el ello, el yo, el superyo, o el enfermo que los parió a los tres, el que me hace verme con el cuerpo de hace 25 años. Cuando pesaba menos de 50 kg y me entraban las tallas de ropa infantil. Había quien decía que daba pena y ganas de invitarme a merendar, pero yo, con mis ojos de anoréxica, me veía divina. De cuerpo, claro, que de cara seguía pensando que era el mismo patito feo de siempre. No hay que venirse arriba.

Porque ahora tengo el cuerpo de las Venus prehistóricas, con las tetas hasta las rodillas, y unas lorzas en la cintura de flipar. Y lo mejor es que ¡eran el símbolo de la belleza femenina! ¿Quién me manda a mí nacer en el siglo XX? Pero si yo habría sido una sex symbol en aquellos tiempos… Y bien mirado, también soy un poco cavernícola. Hay quien va por la calle mirando escaparates como forma de divertirse. Yo, prefiero un paseo por el campo con olor a estiercol y buscando espárragos entre los matorrales.   ¡Si soy más bruta que un arado! 

De nada sirve quejarse. Estoy aquí, en este siglo, pero no a gusto al 100%. Sé que debería plantearme utilizar trajes de chaqueta de corte channel y largo madre, con el bolso enganchado en donde Caperucita llevaba la cesta. Olvidarme de los vaqueros rotos y las camisetas hippies con mensajes desfasados. Calzarme los zapatos de corte clásico y dejar las deportivas de colores. 

Pero si lo hago, siento que de repente seré mayor. Y yo, de momento, no quiero serlo. 

@mardelolmoescritora

Herma, no te martirices, Freud tenía razón, de jóvenes éramos el “yo” y ahora somos… ¡¡”EL SÚPER-YO”!! Exceso de kilos… ¡y de pasotismo!

Pero desde mi punto de vista, la edad está en la mente, y si tú sientes que debes ir vestida de Pull&Bear ¡tu misma! Pero nada de llorar si no te cabe… ¡plagiamos el look con ropa de H&M que suele dar más talla!!

Yo también soy un poco Ana Obregón, que no asumo en mi vestuario la edad que tengo… Y si fuera más delgada sería la Barbie menopausica y haría posados en bikini saliendo del agua con muy poca dignidad.

También nos podemos inspirar en Iris Apfel ¡es más vieja que nosotras y se viste como quiere!

O si no, puedes vestirte como Baddie Winkle ¡que hasta la invitan a Coachella y tiene el mismo gusto que una choni peruana en su fiesta de quinceañera!!

A mí me da igual la talla que use, pero si me gusta “marcar la diferencia”. Intento salirme del borreguismo que nos impone la moda y vestir lo que me gusta, esté o no de moda. Y aunque me quede de culo, si voy cómoda y me siento a gusto, el resto me la trae al pairo.

Los michelines me preocupan lo justo, porque ahora hay fajas maravillosas que encima te ayudan a practicar apnea… ¡Que mira que bien nos vendría cuando nos inviten a supervivientes! En vez de las Azúcar Moreno, las Moreno Sisters. ¡Y lo del fuego, con los sofocos, también lo tenemos superado! (me da que, como eres poco asidua a este tipo de programa no vas a saber de que hablo… ???)

@supervivientestv ¡¡INVITADNOS, QUE LO TENEMOS GANADO SI NOS PONÉIS UNA NEVERITA CON CERVEZAS!!

Dicen que a nuestra edad hay que elegir entre cara y culo… ¡Y NOSOTRAS VAMOS SOBRADAS DE AMBAS! Eso es una suerte… ¿ o no?

Así que abogo porque cada uno se vista como quiera, y a quien no le guste, que comente lo que quiera, que la gala del MET es solo una vez al año, y de algo habrá que reírse los otros 364 días!!