EL PIN PARENTAL

Me llama la atención la polémica ocasionada por el llamado pin parental, ¡como si los de la comunidad de Murcia hubieran descubierto algo! El pin parental existe desde siempre, al menos en la generación que nacimos en los 60 y 70.

Voy a usar su eslogan: NOSOTRAS PARIMOS, NOSOTRAS DECIDIMOS

No podíamos hacer nada que no estuviera rigurosamente controlado por nuestros padres, todo estaba bajo control, desde la dieta (había menú establecido para cada día de la semana, y si no te lo comías el día que tocaba, no había cambio de menú hasta que se acabase el plato), los horarios de nuestras salidas (de 20 a 22 en invierno con ampliación de una hora en verano), hasta la gente con la que nos relacionábamos (que si no le gustaba a tu madre, ya podía ser buena, que en tu casa no entraba y si te veían con ella la bronca estaba asegurada). Esto no nos ha convertido en unos tarados, solo ha hecho que nuestra forma de ser y pensar esté muy próxima a la de nuestros progenitores.

Yo estuve una semana con unas lentejas… ¡Aún las odio!

Ya han dicho desde el gobierno que los hijos no pertenecen a los padres… ¿ a quien si no?? Voy a hacer algo que le encanta a mi hermana y voy a consultar en la RAE el significado de pertenecer, allá va!!

PERTENECER. 1. Dicho de una cosa: Tocarle a alguien o ser propia de él.

2. Dicho de una cosa: Ser del cargo, ministerio u obligación de alguien.

3. Dicho de una cosa: Referirse o hacer relación a otra, o ser parte integrante de ella.

Por lo que veo en la definición, aparte de que se refiere a una “cosa”, creo que la RAE tiene claro que mis hijos son míos, no del estado. Los tres ma han tocado a mí y son mi obligación, yo los mantengo, les doy cobijo y los educo. Son mi responsabilidad, porque al traerlos al mundo me comprometo a cumplir con todo lo que esto conlleva. Y además forman parte de algo más grande, que es mi familia.

Siempre he preferido elegir yo a que elijan por mí

Creo que debemos tener capacidad de decidir si el fruto de nuestras entrañas debe seguir dictados que estén alineados con nuestros valores o que sean adoctrinados por “papá estado”. Como a los míos ni los mantiene, ni les da cobijo ni les educa, creo que soy yo quien tiene que decidir como y en qué momento les hablo de sexo, de igualdad y de principios. No quiero consejos de “progres venidos a más”. Y mucho menos imposiciones…

En mi casa no hay diferencia entre chicas y chico, todos tienen los mismos derechos y obligaciones, todos han tenido información sobre sexo y drogas cuando hemos creído oportuno y el tema del respeto a TODOS, sea homosexual, inmigrante, persona mayor o animal lo hemos trabajado desde que nacieron.

Alguno de estos ya ha pasado por mi casa…¿y qué?

Así que entiendo que haya quien no admita que le digan que ahora en el colegio van a llevar a cabo cosas que corresponden a los padres, porque nosotros conocemos a nuestros hijos, sabemos cuales su grado de madurez y cuál es el momento idóneo para cada conversación.

¡¡HE DICHO!!