De cara a la galería

El verano es un buen momento para observar. Yo llevo un mes jugando a La ventana indiscreta en versión española. Muy española. Me he estado fijando en todo lo que me rodea, y he de reconocer que ha sido muy interesante.

He presenciado el inicio de un amor adolescente. Dos tiernas criaturas que se juntaban cada tarde en una cancha de baloncesto para entrenar, hasta que las entradas y los bloqueos se convirtieron en promesas de besos y caricias robadas.

He descubierto la impertinencia en grado sumo. Esa persona que tiene siempre algo malo que aportar a todo lo que sucede a su alrededor. La dueña de la escalera. La chunga del portal. La malota del barrio. Con 70 años eso es mucho decir. Una vez que tomas la decisión de tenerla de lado y no de frente, asumes que esa maldad le nace de la soledad. Y en lugar de odiarla la compadeces. Pero destierras de tu mente la asociación de abuelita = adorable en todo lo tocante a esa presidenta del eje del mal.

He alucinado con la estupidez del postureo. Hasta niveles máximos. Una mujer con una pila de años haciendo que su marido le hiciera la foto perfecta durante más de 10 minutos. Creedme, es toda una eternidad posando. Tras la revisión del posado llegó la bronca conyugal porque él parecía no tener sensibilidad artística. Ni ella vergüenza. Pero al llegar a su hotel, conectada al wifi, ella subiría una imagen idílica con un pie de foto contando maravillas de sus vacaciones. Seguro que si su marido diera su opinión, no sería la misma.

Esto es solo una muestra, pero han sido muchas las escenas vergonzantes. Gente matando por subir la foto perfecta, la que hiciera pensar a todo el mundo que su vida es maravillosa aunque detrás de todo no haya nada. NADA.

Me he quedado boquiabierta con una luna brillante, enorme y tan cerca que iluminaba el mar al completo. Pero todos echamos mano del móvil tratando de inmortalizar el momento. Pocos móviles son capaces de fotografiar la luna, así que fueron muchos intentos. Mientras, la luna perdía brillo y se ocultaba entre las nubes. ¡Panda de asnos! Nos perdimos el modelo original. Olvidamos que no hay mejor fotografía que la que guardamos en la memoria, y no en la nube.

@mardelolmoescritora

¡Odio a los que viven de cara a la galería! Siempre me ha salido urticaria cuando me han recomendado bajar la voz para que no me oigan los vecinos, cuando me han dicho que me cambiará de ropa porque “qué iba a pensar la gente” o que variase mi actitud para no dar una imagen “equivocada”….

Creo que los que viven por y para las redes sociales, se olvidan de lo que realmente es VIVIR, así, con mayúsculas. ODIO EL POSTUREO y todo lo que implica, la cara de felicidad eterna (siempre la misma cara, todo muy natural),

A riesgo de parecer del periodo cuaternario, os invito a mirar mi perfil de Instagram @Romolou y ver las fotos de mi verano: 3 fotos en las que yo aparezco en una…

Pero también creo que si no estás en RED.es (si, porque te atrapan como si fueras un pececillo en medio del mar) prácticamente no existes… y yo, que siempre me estoy quejando de sentir que me voy “disolviendo” por culpa de mi edad, debería ser más consecuente y hacerme notar de alguna manera.

Y es que no soy nada exhibicionista, pero tengo que confesar que en la galería de mi móvil hay intentos desesperados de conseguir un buen selfie: MISIÓN IMPOSIBLE, no sé si es que tengo el brazo corto y además no sé editar, pero si me la hago desde arriba la sensación es que tengo menos pelo que una rata alopécica nacida de un cruce de Ratatouille y Rintintín (el perro aportaría los tres tonos de mi cabellera y la rata lo ralo de la misma). Si me la hago desde abajo me doy cuenta que tengo más papada que Carmen Borrego antes de pasar por quirófano y que tengo cuello de iguana… Y si el intento es lateral, la cosa se complica aún más, porque en mi escorzo se juntan los defectos anteriores, además de un estrabismo digno de Leticia Sabater porque no sé dónde mirar y se ven más arrugas de las que realmente tengo debido a la pose antinatural ?

Ahora mismo necesitaría haber vivido todo el verano de cara a la galería, poniendo fotos de todos los lugares que he visitado por trabajo o vacaciones. Os cuento el motivo: me he presentado al casting de @maestrosdelacostura y estoy viendo que no voy a ser una de las elegidas… Mi vida es tan “sin dramas” que no voy a resultar interesante, y si se dan un paseo para buscarme en internet se van a decepcionar aún más…. Sin saberlo yo, una amiga mía de Bilbao @lainhiestaysumundo también se ha apuntado y ella ya tiene hasta un coach que le ayuda a gestionar sus redes!! Si os contamos a qué nos dedicamos, mi vida podría parecer más interesante, pero si miras nuestros instagram te cambiarías por ella sin dudarlo. Así que me parece que voy tener que inventarme una vida si quiero cumplir mi sueño.

Lou