Ni blancos ni negros, de mi color

Estoy que hiervo. Y no es solo la ira. 

Algunos lo llaman sofocos. Yo, llamaradas. Por intentar echarle humor a esta mierda de cumplir años, que tiene muy poca gracia en muchos momentos.

Para los ratos en los que me lo paso genial tengo mis compresas para pérdidas de orina. Lo de leves… es otra historia. Yo cuando lo hago, me meo viva. No me van las cosas a medias.

Pues resulta que hoy buscaba un destornillador pequeño para apretar los tornillos de mis gafas de PRES.BI.CIA. Lo último en moda ocular añosa. En su lugar me he topado con una foto mía de hace unos doce años y, de repente, ¡yo era un pibón! Continuar leyendo “Ni blancos ni negros, de mi color”

Señor, llévame pronto…

Lo peor de cumplir años no son las arrugas, es que tu vida, día a día, se convierte en algo más “escatológico”.

Además de los pelos fuera de lugar, que tu olor corporal cambia (el mío a gorda), que tus partes bajas pasan de ser marisco fresco a sardina de cuba y que estás más blanda que un plato de gelatina, por si no tuviéramos bastante con todo eso, la medicina nos humilla un poco más…. Continuar leyendo “Señor, llévame pronto…”

Cosas estúpidas que me hacen ridículamente feliz

Con la experiencia nos vamos volviendo más exigentes con algunas cosas y muy permisivas con otras. Mi hermana me ha hecho ver que la felicidad radica en rebajar tus expectativas, que perseguir constantemente la perfección solo te lleva a la frustración, porque no hay nada perfecto en esta vida. 

Cuando he puesto en práctica esta sabia máxima, me he dado cuenta de que soy capaz de experimentar auténtica felicidad con cosas que vistas desde fuera pueden parecer ridículas, pero que a mí me arrancan el mejor de los sentimientos.  Continuar leyendo “Cosas estúpidas que me hacen ridículamente feliz”

La verdadera historia de Benjamin Button

No me canso nunca de ver esa película. Tiene todos los ingredientes que me hacen sentir bien: 

  • Brad Pitt cuando no necesitaba una media en la cámara como Sarita Montiel.
  • Una bonita historia de un amor imposible que se hace posible.
  • Un corte de manga al ineludible paso del tiempo.
  • Grandísimas dosis de irrealidad.

Pero claro, tantas veces la he visto, que  la he psicoanalizado.  Continuar leyendo “La verdadera historia de Benjamin Button”