Busco a Dios para un milagro

Tengo el móvil petado de Apps. No se si las necesito todas, lo que es seguro, es que no las uso todas. Tengo que elegir entre tomar las cinco piezas de fruta al día o utilizar mis Apps. Mi intestino se ha decantado por la fruta.

Como quien hace limpieza de armario cada temporada, una vez a la semana cotilleo alguna aplicación que tengo infrautilizada. Esta vez hablaré de una en concreto que me ha inspirado mucho: Nextdoor.

Para los no expertos en la materia, es una vuelta al barrio. Que el vecino de al lado te pueda ayudar cuando se te ha atascado la cañería, o te has quedado sin cebollas. Curioso, la tecnología nos ha aislado y ahora juega a casitas y al Monopoly con nosotros.

En Nextdoor todos nos hablamos como si nos conociéramos. Y nos confundimos y nos creemos que eso es Facebook, y a las que no tenemos filtro nos da por comentar…¡mal, mu mal, mu mal!

En modo “falso amigo” estaba yo cuando me encontré EL ANUNCIO: “Busco Nutricionista para dieta“. Y sin pasar la frase por el filtro del sentido común, le contesté: ” Pues que tengas suerte. Yo ya busco a Dios para un milagro“.

No he tenido el valor de volver a abrir la aplicación. Ni siquiera para borrarme y hacer desaparecer mi paso digital por esa comunidad de vecinos.

Y yo pidiendo milagros…

Pienso en la pobre persona (no sé si se trataba de un hombre, una mujer o un híbrido, que hay que ser eco) y en cómo se habrá sentido si realmente le sobraban muchos kilos. Como a mí. ¿Estará hundida en la miseria por mi culpa?

Quisiera decirle lo mismo que me digo a mí misma todas las semanas, todos los lunes, tras un fin de semana de relax total: adelgazar es fácil. Es solo cuestión de dejar de beber cerveza, comer pan y aperitivos grasientos y hacer algo de ejercicio.

Lo que no le diría es que me lo repito todos los lunes de las 52 semanas del año. Desde el año 2010. Creo que así entendería mi comentario, que no iba con maldad , sino que era una plegaria real, que lo siguiente será tirar la toalla.

@mardelolmoescritora

¡Vaya problemas os surgen a las que vivís en chalets! ¡Una aplicación que te une a tus vecinos!

Si tuvieras tres por planta, como yo, ¡¡huirías como de la peste!! Porque si es difícil vivir en pareja, lo de vivir en comunidad es casi imposible….

Aquí los comentarios no son anónimos, te los sueltan a la cara y sin anestesia. ¡Me río yo de la que se avecina.

En el primero tenemos a “la Pantoja” una señora mayor amargada, que forma parte de un coro rociero. Te cierra la puerta en las narices y no saluda para ahorrar saliva. Protesta por todo y tiene menos amigos que el grinch. Sabemos cuando ha salido de casa por el rastro de perfume que deja en la escalera, y cuando se depila por el tufo a pollo chamuscado.

En el segundo está “braga náutica ” un sesentón que se cree adolescente y que nos “deleita” cada verano con sus glúteos flácidos en la piscina, ya que se empeña en meterse el bañador turbo por la raja del culo. Aunque va de simpático, en el portal no lo quiere ni su madre (con la que vivía hasta que la ha metido en una residencia). Ha ampliado su vivienda con el descansillo de la escalera, en la que deja útiles de limpieza, el bebedero de su perro y sus camisetas sudadas. Fuma en el ascensor y tira la basura desde su ventana al jardín para ahorrarse el tener que bajarla a pulso.

Toma tanga!!

En el tercero vive “la vecina de manual”, esa que siempre está pidiendo algo, harina, huevos, un yogur y azúcar para hacer un bizcocho, cambio de un billete de 100€ o que acojas una semana a una Virgen que trae en una caja de madera (que la pobre debe tener una claustrofobia horrible). Se sabe la vida de todos y no se pierde ni una reunión de vecinos ni un funeral.

Y en el cuarto tenemos…¡un piso patera! No sé cuánta gente vive allí, es como cuando un mago empieza a sacarse pañuelos de la boca y parece que no tiene fin. El que más me gusta es uno que hace deporte, y sale de casa disfrazado de Eva Nasarre con unos modelos imposibles y dejando su rastro de pluma como si fuera un edredón de Ikea.

Eva Nasarre era más macho

Después de esto, dime en serio si te hace falta buscar vecinos “virtuales”… Tienes que tener mucho cuidado con lo que deseas, que se puede convertir en realidad…