2×1: LA SOBERBIA Y LA AVARICIA

En Navidad hay ofertas, y nosotras ofrecemos un 2×1: la soberbia y la avaricia en un único post.

Aquí termina nuestra serie de pecados capitales. No es apropiado hablar de pecados en la época de la paz y el amor. Amigos, ¿qué es la soberbia? ¿y la avaricia?

Como cada semana, vuelvo a tirar de mi mejor amiga, la RAE:

soberbia

1. f. Altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros.

2. f. Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás.

3. f. Exceso en la magnificencia, suntuosidad o pompa, especialmente de un edificio.

4. f. Cólera e ira expresadas con acciones descompuestas o palabras altivas e injuriosas.

Y también la RAE nos habla de avaricia

Del lat. avaritia.

1. f. Afán desmedido de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas.

Revisando todos los pecados, he llegado a dos importantes conclusiones:

  1. Que en la mayoría de los pecados el apetito juega un papel fundamental. Aunque suene a gula. Recomendación: cerremos la boca. Seremos santos y delgados.
  2. Que el problema radica en cuando hacemos las cosas a lo bestia. Se menciona con frecuencia la palabra “desmedido”. Recomendación: seamos comedidos. Se parece, pero no es igual.

Visto con perspectiva, podemos desear “un poquito” de riqueza y no seremos avariciosos. Un poquito de comida, y no pecaremos de gula. Podemos desear “un poquito” ser el favorito de alguien y no seremos soberbios. Enfadarse a sorbitos por las cosas que nos hacen sin tener que llegar a las manos o a la ira

Pequemos de a poquitos, amiga.

La vida va de eso, de poquitos, de sorbitos, de cosas pequeñas que, todas juntas, nos crean montañas de felicidad, o de despropósitos si tiras más hacia el lado negativo.

Decidamos el camino hoy, no lo dejes para mañana o será tarde, y pecarás de perezoso. Y lo sabes.

Eres soberbio, y lo sabes, yeah!

En el fondo, no es muy diferente a lo de ir al gimnasio para conseguir un cuerpo de infarto, escándalo o manejable, al menos. Esto es trabajo, constancia y mentalizarse a diario. Sobre todo, te lo digo porque entramos en la cuenta atrás de las fechas más conflictivas para la familia. Todos juntos, comiendo, durmiendo revueltos o no, cuñados, suegros, hermanos, primos y mascotas en la misma habitación. Cada uno con su forma de ser y de pensar. Que el amor no tapa todos los defectos, eso es el pladur.

Lo dicho. Sed felices, nada de pecadores de la pradera. El año que viene volveremos (o no) así que echadnos de menos si así lo sentís. Y sobre todo…

FELIZ NAVIDAD

Desde mi mente de Grinch, os deseo Feliz Navidad también.

@mardelolmoescritora

¡Las tonterías me hacen explotar!

¡Hasta el moño estoy de pecados! tremendo coñazo reconocer que presentas “síntomas” de todos y para esto no hay vacunas…

Y el fin de la serie es apoteósico, porque acabo de descubrir que ¡¡soy avariciosa en soberbia!! Porque si querer que te quieran es soberbia, lo soy en grado superlativo, yo soy mucho de que me quieran… ¡No sé porqué tengo esta manía tan tonta! Si el común de los mortales seguro que prefiere que les odien…

¡Ya he perdido la cuenta de todos los que me han “tocado”!

No me digáis que no es un gustazo, cuando vas al colegio, notar que eres la favorita de la profe ¡y sin motivo! No eres la mejor alumna, no sacas las mejores notas ni tienes un comportamiento ejemplar, pero por alguna extraña razón, decide que eres merecedora de una atención especial… ¿si te gusta es soberbia? ¡Absurdo! ¡A lo mejor te quiere por tu “desorden”!

¡Que te miren así, derrite a cualquiera!

¿Y si un día sales de casa y cada vez que te cruzas con alguien conocido te dicen que estás guapísima, hasta el punto que te lo acabas creyendo y te sientes por encima del bien y del mal, es soberbia? ¿Que tengas autoestima, aunque sea por unas horas, va a ser pecado? ¡Ridículo!

¿Voy a pecar por sentirme a gusto en mi cuerpo un día?

Si sigo buscando ejemplos, seguro que encuentro mil, pero con estos me ha valido para darme cuenta que soy avariciosa en soberbia

¡Y QUE ME LA TRAE AL PAIRO!

Porque si caes en gracia sin intentarlo, ¡no es tu problema!, porque si un día te sientes divina de la muerte ¡bienvenido sea! Y que no hay nada mejor que hacerse querer, sin tener claro por qué te quieren…

¡Que quiero muuuuchoooo amooooorrrrr!

Así que me declaro pecadora, y orgullosa de serlo

¿SOY SOBERBIA O NO?